Llegó al país uno de los sobrevivientes del accidente aéreo del Río de La Plata

Sebastián Vivona llegó a Buenos Aires por vía fluvial. Le dijo ayer a una médica que el piloto "nunca habló de que hubiera sufrido un desperfecto", que "había mucha niebla, y buscaban otro lugar" para aterrizar.
La avioneta siniestrada ayer en el Río de la Plata habría sufrido el accidente buscando un lugar donde aterrizar, ya que en el aeropuerto de El Carmelo, adonde se dirigía, había un banco de "niebla" que dificultaba las maniobras de aterrizaje, según reveló uno de los sobrevivientes de la tragedia.
Así lo manifestó una médica de la clínica mutualista de Colonia Orameco que atendió a Sebastián Vivona, uno de los pasajeros de la máquina accidentada.
Según relató la doctora Rabinovich a Todo Noticias, Vivona le dijo que el piloto de la aeronave "nunca habló de que hubiera sufrido un desperfecto" y que "el piloto les dijo que había mucha niebla, y buscaban otro lugar" para aterrizar.
Vivona ya llegó al país por vía fluvial. Había sufrido traumatismo de puño y pie y está fuera de peligro; ingresó al sanatorio con una "leve hipotermia" y siempre se mantuvo conciente, informó la facultativa.
Él y Paula Buery ya fueron interrogados previamente por la jueza María Alexandra Facal que ayer comenzó a recabar datos para determinar las causas del accidente. Asimismo, el vocero de la Armada, Gastón Jausolo, informó que la niebla impidió, por ahora, que la Armada pueda viajar hasta el lugar del accidente para remover los dos cuerpos que están atrapados en el fuselaje.
Esta mañana la Armada, junto con el Cuerpo de Buzos Tácticos, tenía previsto retomar las tareas en la zona para retirar los dos cadáveres. Pero, esto no pudo concretarse por la niebla, por lo que ahora se espera a que las condiciones climáticas mejoren para continuar la búsqueda.
Jausolo había asegurado esta mañana que "si las condiciones meteorológicas lo permiten" los equipos de rescate trabajarán hoy "para retirar los dos cuerpos faltantes" del avión.
Según el diario El País, "la cabina quedó bastante aplastada por el impacto", con lo cual la maniobra consistirá primero en "remover parte del interior del fuselaje que está entorpeciendo el acceso libre hasta donde están los cuerpos" y "una vez allí comenzaremos a desarmar la cabina desde el interior para luego sacar los cuerpos".
Tras el accidente, cinco personas perdieron la vida y cuatro resultaron heridas. Dos fueron llevadas a Colonia y los otros dos a Buenos Aires. La justicia uruguaya cree que Buery y Vivona podrán cooperar con la investigación y también serán citados a declarar una vez que se recuperen de sus heridas.
Facal convocará a los otros dos heridos, Santiago Villamil e Ignacio Llosa, para que viajen a Carmelo para declarar. En caso de que esa posibilidad no sea factible, se podría concretar una declaración por la vía de exhorto, a través de la justicia argentina, precisó el medio uruguayo.
El vocero de la Suprema Corte de Justicia del vecino país, Raúl Oxandabarat, explicó que la jueza quiere saber si fue cierto que los motores comenzaron a fallar antes de que la nave se precipitara a tierra. La jueza Facal inició el expediente de oficio, debido a que el accidente fue en jurisdicción de Uruguay.